Poco se ha hecho esperar la primera, la verdad sea dicha. Y es que a estas horas intempestivas me encuentro frente al portátil porque no puedo pegar ojo, y porque los libros llega un punto en que me dan una sensación 50% alergia y 50% asco; y he pensado que era el momento idóneo para lanzar unas líneas.
Vamos a empezar por el principio. El pueblo, que poco a poco está despertando, sale a la calle sartén en mano en #Gamonal para tratar de evitar otro de ésos pelotazos urbanísticos del alcalde listillo de turno. Tras días de improperios mal traídos y estupideces varias escupidas con ese "savoir fâire" de mercadillo tan típico de los gobernantes de la etapa democrática de este país, el pueblo acaba GANANDO -sí, señor@s del PP, esto es una VICTORIA del pueblo, lo quieran uds. llamar lo que le llamen- y el alcalde listillo paraliza el tema durante 15 días.
En Madrid -y en otras muchas ciudades- se convoca una manifestación de apoyo a ese colectivo de vecinos de un barrio que han demostrado tener un arrojo que ya nos gustaría a muchos. Salen bastantes cientos (un millar según Público, doce según La Razón) de personas a manifestarse con todo su derecho, para dar su apoyo a esta iniciativa de #Gamonal, con la que personalmente estoy en sumo acuerdo. La manifestación va transcurriendo de forma normal, hasta que los manifestantes se acercan a ese lugar que deja a Mordor y Roca Casterly como amigables lugares donde tomar el té, también conocido como Génova. En ese punto empieza la locura: como suele ocurrir en toda manifestación, hay un pequeño grupo de exaltad@s (uno o ninguno según Público, unos 50 encapuchados armados y enloquecidos según La Razón) que empiezan a liarla. Los Mastines del sistema (también llamados antidisturbios) sacan las porras y se lían a palos, con más o menos razón, y ahí acabaría la historia de siempre...
Pero no es así, porque miren uds. por dónde, los Mastines han cazado una pieza rara y excepcional: un bombero. Y al resto de la ciudadanía nos da por pensar (bueno, realmente, esto lo hace solamente un pequeño porcentaje del resto de la ciudadanía, y a los resultados electorales de Noviembre de 2011 me remito como prueba de ello), y te preguntas qué le está ocurriendo a un Estado en el que unos Servicios de Emergencia y Seguridad atacan a otros, bajo la permisividad de los políticos que miran para otro lado, y esa justicia perezosa que, cuando despunta con algún acto de valentía -véase Garzón- acaba siendo enterrada por las oscuras manos que manejan los hilos.
Y ves vídeos de pésima calidad, imágenes y demás flashes informativos, unos reales y otros retocados, pero por mucho que miras no consigues entender qué ha podido hacer el bombero para que los Mastines lo hayan detenido... Lees diferentes medios, desde un extremo a otro, y sigues sin entender nada; todo son informaciones vagas, suposiciones y deducciones de periodistas tintados de rojo, de azul o de amarillo. Pero no pasa nada, cada medio contará una historia diferente para crear ese estado de "Duda Razonable Permanente" en el que vivimos desde hace años, y mañana será otro día...
Lo que poca gente entiende es que, como ocurrió en Kiev, cuando el pueblo se cabrea, y me refiero a algo serio, no comparable siquiera a la encomiable lucha del barrio de #Gamonal, sino un enfrentamiento cruento, totalmente teñido de ira, de rabia y de desesperación, no hay UIP's que valgan; y es que cien mil ciudadanos iracundos en estampida no pueden ser parados por cien Mastines, ni por mil, por muy bien parapetados que estén. Malos tiempos se acercan si estos Mastines no comprenden que deben ponerse al lado del pueblo que les paga, porque ya dice la sabiduría popular que mala estrategia es morder la mano que te da de comer.
Y ahí sigue el Gobierno, metido debajo de sus mesas de despacho, mirando con terror como la ominosa semilla del 15M brota de nuevo con otra forma, con otra composición, pero con el mismo espíritu, en #Gamonal. Y eso es lo más gracioso, que con tanto Mastín bien adiestrado, con tanta mayoría absoluta y con todo el aparato legislativo, ejecutivo y judicial en sus manos, tiemblan de pavor en cuanto que ven al pueblo hacer amago de levantarse. Ni se sabe qué les pasará a est@s señor@s cuando el pueblo se levante de verdad...
Mientras esto no empiece a cambiar, sigo opinando lo mismo:
#CharangaYPandereta
Si es que necesitabas ya un blog para expresarte, ole y ole, bien dicho!!!
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